Dicaesme.

Mi nombre a treinta letras.

No podría ser mejor.

A decir verdad he dejado de escribir, sentía que no había inspiración y entré en un tipo de espiral que me impedía plasmar todo lo que deseo como antes lo hacía.

Me di cuenta que para escribir no hay reglas, que si se juzga no pierde su calidad, todo lo bueno recibe críticas malas; eso hace que se vuelva cada vez mejor.

Regresé con manos limpias, ya sin letras viejas; con palabras nuevas, sin frases oxidadas.

Aprendí tanto en el 2012, dejé de ser quien era para transformarme en alguien que aún no descubro bien quién es, pero he aprendido a lidiar con la noticia de que ya no veo las cosas como antes; que he vivido cosas que me cambiaron por completo.

Vivo con unos guerreros, lo cual me hace serlo también, aunque me han complicado las cosas…no podría ser mejor.