(Source: the-guppies-have-the-skull)
(Source: the-guppies-have-the-skull)
No sé si me funciona hacer que no sé nada, fingir que no te veo para no lastimarme.
De hecho creo que me duele más no poder hacerte saber todo ésto, debo de decirte que no es por nada en especial, qué sé yo, un buen de letras faltan.
Por favor, no sé si es correcto; mírame como la primera vez.
Ya no me encuentro a solas contigo, oh mi musa inagotable; me has vaciado del todo, me siento descartable.
He estado buscando siempre excusas, esperando ver el momento en el que el vaso deje de estar medio lleno y se derrame en lágrimas.
No eres la pequeña mujersita que lloraba y todo se resolvía, ni la que esperaba y se le otorgaba, eres ahora quien busca por su bien; y por el bien no entiendo de lo que trata, lo que trata no es tu bien, ni sé si es mío.
Creciste de un momento a otro, dejaste de depender de eso de lo que siempre te quejabas, ya nada te da miedo, eso me asusta; caminas con esos pasos llenos de miedo disfrazado, pero qué bien engañas.
Ya no hay inspiración, mis letras son malas, se vuelven en contra mía.
Hay tanto que decir, que lleno mi pecho con tantas palabras, que respiro letras y las vuelvo calladas.
Hay tanto que hablar que me han atado la lengua, me limito a no más de cinco mil palabras por día, de esas vagas que no valen nada, respuestas cortas que no van más allá de unas cuántas sílabas.
A dónde ve todo lo que aprendemos?, a dónde va todo lo que queremos?, debe haber un baúl de los recuerdos, debe haber un semáforo con duración de tres años en “DETÉNGASE”, por tres años me refiero a tal vez, toda una vida.
Por qué, por qué carajo nadie se detiene a mirarme?, no para verme, ni para escucharme, para mirarme.
Deseo encontrar a alguien que me estabilice emocionalmente, y creo que es eso que me quita al escribir por medio de unas teclas, a un medio electrónico, ese amor por escribir cada cosa que siento, sin mirar atrás, que si hay faltas de ortografía qué más da, las cosas son así, al filo de la navaja, creación pura, se pierde amor entre lo que escribo y la computadora, la tinta no guarda el deseo de imprimir lo que siento, ojalá me pudiera tatuar todo esto, pero siempre quedaría inconforme con lo escrito (casual), a fin de que se terminara por romper mi piel entera, mi corazón añicos se hizo, ya no quiero llorar.
Tengo la pinche suerte de tener esta pinche impaciencia.
No es que no sepa qué pinches hacer con mi vida, es que no tengo ni la más pinche idea aún, de qué es “mi” en ese pinche contexto.
Cuándo dejó de ser mi pinche escenario, cuándo te dejé de decir mi pinche diálogo.
Ojalá te pinches frenaras, ojalá te dieras cuenta de la pinche mierda en que se ha convertido tu pinche vida, embarraste mi pinche vida de tu pinche color y olor.
Púdrete en tus pinches entrañas, déjame escribir pinche antes de cada palabra, que pinches la puedo meter en cada contexto, en cada pinche idea, porque se me pinches ocurre, porque tu pinche forma de dirigirme, ya me pinches castró.
Y yo con la pinche espera de algún pinche día explotar.

Los días se secaron, las horas se quemaron; nuestros sueños se frustraron.
Llegaste tan pronto te fuiste y dime: ¿qué me hiciste?, pues entre bendecir y maldecir el día en que te presentaste en mi vida, elijo bendecirlo, con afán de esperar que sea un inicio o un fin bien formado.
Tú y yo, estuvo escrito; de borrón se ha alejado, dime qué nos ha pasado, dime que me sigues pensando, que de amor yo no sé nada, pero de incertidumbre me digo experta; llámame de vez en cuando, te juro que sigo despierta.
Espero el día en que diga: “todo pasó”, “todo mejoró”; aún faltan días llenos de agua salada, horas sin quemarse y sueños por completar.
(Source: iwearpink)