Dicaesme.

Mi nombre a treinta letras.

No sé qué pasa, a decir verdad encuentro este mi único y último medio para gritar lo aterrada que estoy y, es que al parecer; el final se acerca.

No entiendo por qué todo tiene que ser así, por qué para todo hay limitaciones y un “modus operandi”, lo que me preocupa es que ya lo acepté y he aprendido a vivir con ello.

Sé que hay ciertas cosas que sé que están mal, ciertas cosas que sé que debo corregir, pero hay limitantes en todo, cansa vivir de la apariencia y, no logro hacer eso, pero cansa la convivencia con las que mantienen este tipo de vida.

No estoy escribiendo nada, nada coherente para ti; querido lector. Hay momentos en los que sólo quiero expresar esto que me parte la vida y, a decir verdad, ni yo entiendo con exactitud qué es lo que ocurre, sólo sé que es mi forma de vivir la que se aferra rápidamente a la monotonía de tus letras.

Me voy antes de basilar más con todo esto, pero por favor, intenta ser más tú y menos ellos.